"Chico de la ruana" llevó de viaje, sin saberlo, a acosador con antecedentes: así se dio cuenta
El reconocido creador de contenido colombiano Julián Pinilla, famoso por sus viajes solidarios con personas en situación de calle, vivió momentos de terror al descubrir que sus acompañantes mujeres estaban en riesgo.
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Por: Equipo de Redacción
Redacción Digital

Julián Pinilla, el creador de contenido conocido como 'El chico de la ruana', compartió un impactante relato en sus redes sociales luego de que uno de los viajes que organiza para personas en condición de vulnerabilidad terminara en una pesadilla.
Lo que comenzó como un gesto de generosidad al llevar a un reciclador de Chía a conocer Guatemala, se transformó en una denuncia por acoso sexual que obligó al grupo a acudir a la estación de policía. El influenciador, visiblemente afectado, reveló que el sujeto no solo acosó a su novia y a otra acompañante, sino que además tenía un extenso historial delictivo.
Eligió a la persona incorrecta
Julián Pinilla, quien suma millones de seguidores con su contenido de viajes y acciones solidarias, acostumbra invitar a personas en situación de calle o vulnerabilidad a vivir experiencias inolvidables. En esta ocasión, seleccionó a un reciclador que conoció en el municipio de Chía, Cundinamarca, para llevarlo a Guatemala.
La intención, como siempre, era brindarle unos días de turismo y paisajes que de otra forma no podría conocer. Sin embargo, la convivencia pronto se tornó incómoda para las mujeres del grupo. De acuerdo con el relato de Pinilla en Instagram, el invitado comenzó a enviar mensajes de contenido sexual explícito a Gina Rivera, su novia, y a otra de sus acompañantes.
Las comunicaciones incluían propuestas grotescas y la grabación no consentida de las jóvenes. La situación escaló hasta que el acosador llegó a escribir que esperaba que los demás se durmieran para intentar un acercamiento físico con Gina. La tensión y el miedo se apoderaron del grupo, que decidió no tolerarlo más.
Finalmente, el creador de contenido y sus acompañantes se dirigieron a una estación de policía en Guatemala para poner la denuncia. "Hoy estamos aquí porque no lo aguantamos más. Se pasó", expresó Julián en un video para dejar en evidencia la gravedad del acoso que vivieron durante el viaje. Lo que parecía una oportunidad para alegrarle la vida a alguien se convirtió en una experiencia traumática para todos.
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Al profundizar en los antecedentes del sujeto, la situación se volvió aún más alarmante. Pinilla reveló que, tras indagar, descubrieron que el reciclador no era un simple desconocido con malas intenciones, sino que contaba con un extenso prontuario delictivo.
Según contó el influenciador, el hombre tenía reportes por abuso sexual contra personas LGBTI+, así como múltiples denuncias por porte ilegal de armas como machetes, cuchillos y navajas. "Uno nunca sabe, nos terminamos dando cuenta que la persona tenía muchos antecedentes", lamentó Julián.
Afortunadamente, el grupo logró actuar a tiempo y el acosador quedó en manos de las autoridades, con lo cual evitaron que la situación pasara a mayores. Gina Rivera también se pronunció al respecto en sus redes, visiblemente indignada.
"Viví una situación de acoso. No fueron 'grandes' cosas que la gente suele esperar para validar lo que pasó. Fueron mensajes con doble sentido. Miradas que incomodan. Comentarios que traspasan límites. Y eso también es acoso", escribió la joven, a manera de mensaje de apoyo a quienes viven situaciones similares.
Pinilla expresó su frustración no solo por el acoso en sí, sino porque esta persona le quitó la oportunidad a alguien con mejores intenciones. "Creo que lo que más me duele es que este mal le quitó la oportunidad a alguien que de pronto sí se lo merecía", dijo entre lágrimas.
Como conclusión, el creador de contenido advirtió a sus seguidores que será más cauto en el futuro: "Voy a intentar no confiar un poco más en la gente, porque mire".
Lo que para Julián Pinilla comenzó como una acción desinteresada y llena de buena fe terminó siendo una dolorosa lección sobre los riesgos de confiar sin conocer el pasado de las personas. El caso no solo expone la vulnerabilidad de los creadores de contenido que realizan este tipo de labores sociales, sino que también visibiliza la importancia de estar alerta ante conductas de acoso, por más sutiles que parezcan al inicio.


