Bad Bunny robaría energía en sus conciertos, según polémica creadora de contenido espiritual
La colombiana le atribuye intenciones ocultas y ritualísticas a los shows del fenómemo musical urbano. Sus afirmaciones han dividido a los cibernautas entre la preocupación y la burla.
Publicado:
Por: Equipo de Redacción
Redacción Digital

Una nueva polémica rodea los próximos conciertos de Bad Bunny en Medellín, pero no por motivos logísticos o musicales. Una creadora de contenido colombiana, conocida como Trinity Despierta, ha generado un intenso debate en redes sociales al afirmar que el artista puertorriqueño ejecuta "rituales" para extraer la energía vital de sus espectadores.
Sus declaraciones, difundidas en videos que se están haciendo virales, mezclan teorías sobre control mental, simbología oculta y supuestas prácticas de élites de Hollywood.
¿Qué dice ella?
Trinity Despierta, en una serie de videos, expone una teoría poco convencional sobre los conciertos masivos de Bad Bunny. Ella afirma que estos eventos funcionan como sofisticados rituales de "colecta de energía", donde el artista, descrito por ella como una figura "pesada a nivel energético", drena la fuerza vital del público. Utiliza la analogía de una plaza de toros, donde los asistentes serían el toro y Bad Bunny el torero.
La mujer sostiene que este proceso se realiza a través de frecuencias, gestos específicos y la música misma, sumiendo a la audiencia en un estado de trance o "mente colmena". Asegura que la energía robada es luego ofrecida a entidades o deidades que no son el "Dios de la Biblia", mencionando explícitamente a los Illuminati y la masonería satánica.
Para respaldar sus afirmaciones, cita un clip antiguo de Bad Bunny en Instagram donde el artista hace un gesto con la mano cerca del ojo y dice: "Ya no vendo mi alma, ahora las compro".
Los comentarios
La reacción del público en las publicaciones de Trinity ha sido polarizada y extensa. Un segmento de usuarios apoya su discurso, comentando con frases como "No hay peor ciego que el que no quiere ver" o "Mucha gente no está preparada para esta conversación". Algunos relatan haber dejado de ser fanáticos del cantante por percibir un giro "oscuro" en su imagen, mientras otros afirman la existencia de "guerras energéticas".
Sin embargo, una gran parte de las respuestas muestran escepticismo, burla o rechazo total a la teoría. Comentarios como "Mi amiga que no consiguió entradas al concierto" o "Ay ya señora, siéntese" reflejan la incredulidad de muchos.
Otros ofrecen una perspectiva lógica: "Me roba la energía el trabajo, la gente, el transporte, la economía… al menos con Bad Bunny la pasamos bien". Un usuario argumenta de forma extensa que se trata de un discurso basado en el miedo y la manipulación, señalando que cualquier evento masivo, desde un partido de fútbol hasta una iglesia, podría ser sujeto de la misma acusación sin fundamento tangible.
Las acusaciones de Trinity Despierta han logrado viralizar una narrativa conspirativa que intersecta la música urbana con teorías esotéricas y de control mundial. Si bien encuentran eco en un público predispuesto a estas ideas, chocan frontalmente con el sentido común y el escepticismo de una mayoría que ve en los conciertos simple entretenimiento.


