"¡ICE fuera!": el grito de Bad Bunny por los migrantes sacudió la gala de los Grammy 2026
Con estatuilla en mano, el puertorriqueño silenció al Crypto.com Arena al recordar que los migrantes son seres humanos y parte fundamental de la identidad estadounidense.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

La 68ª edición de los premios Grammy no será recordada únicamente por el brillo de sus estrellas o las innovadoras producciones musicales, sino por convertirse en una plataforma de resistencia social.
En una noche histórica para la música en español, Bad Bunny se alzó con el galardón al Mejor Álbum de Música Urbana por su trabajo Debí tirar más fotos, pero fue su discurso de aceptación el que generó un sismo político y social que trascendió la pantalla.
Un mensaje contundente contra las redadas del ICE
Al subir al escenario, el Conejo Malo no se limitó a los agradecimientos protocolares, pues con la estatuilla en mano, el puertorriqueño lanzó una denuncia directa contra el Servicio de Control de Aduanas e Inmigración (ICE), tras los recientes y trágicos operativos migratorios que resultaron en la muerte de dos manifestantes.
"ICE, fuera. No somos salvajes, no somos animales, no somos alienígenas; somos seres humanos y somos estadounidenses", sentenció el artista en una mezcla de inglés y español que silenció por un segundo al Crypto.com Arena antes de estallar en una ovación de pie.
Figuras de diversas vertientes políticas, incluida la icónica cantante Gloria Estefan, se unieron al aplauso unánime ante el reclamo de respeto por la dignidad de la comunidad migrante.
El amor como respuesta al discurso de odio
El discurso de Bad Bunny tocó fibras sensibles al abordar el clima de polarización que atraviesa Estados Unidos: "El odio se vuelve más poderoso con más odio; lo único más poderoso que el odio es el amor; por eso, por favor, tenemos que ser diferentes", expresó el cantante boricua.
Para el artista, que también triunfó en la categoría de Mejor Interpretación de Música Global con su tema EoO, la música es una herramienta para unir familias y proteger a los vulnerables.
Su mensaje resonó con especial fuerza al haber competido en categorías principales como Grabación y Canción del Año con temas íntegramente en español, lo que dejó en evidencia que la cultura latina ya no es un invitado en la industria, sino un pilar fundamental.

Una noche de orgullo e identidad latina
La gala de 2026 fue un escaparate de la diversidad hispanohablante. Mientras Bad Bunny alzaba la voz por los derechos humanos, otros artistas latinos consolidaban su legado:
- Natalia Lafourcade: se llevó el premio a Mejor Álbum de Pop Latino por Cancionera.
- Gloria Estefan: fue galardonada por Mejor Álbum Tropical Latino con Raíces.
- Ca7riel y Paco Amoroso: el dúo argentino triunfó en la categoría de Rock/Alternativo con Papota.
A estas voces se sumó la de Olivia Dean, ganadora como Mejor Artista Revelación, que recordó sus raíces: "Estoy aquí como nieta de un inmigrante; soy fruto de esa valentía".
Sus palabras reforzaron el eje temático de la noche: la migración no es solo una cifra estadística, sino la base de la creatividad y el éxito en la música contemporánea.

Impacto cultural y político
El cuarto Grammy en la carrera de Bad Bunny llega en un momento de tensión social donde el trato de las autoridades hacia los migrantes está bajo un intenso escrutinio público. Al politizar la ceremonia, el artista puertorriqueño obligó a la audiencia global a mirar más allá de la estética urbana y reconocer las luchas de las poblaciones que representan sus ritmos.
La ceremonia de 2026 dejó claro que el poder de la música latina no solo reside en sus cifras de reproducción, sino en su capacidad de reclamar justicia e igualdad en el escenario más importante del mundo.


