Choque de titanes: Trump arremete contra los Grammy y escala la tensión con Bad Bunny antes del Super Bowl
El presidente de Estados Unidos advirtió con demandar a Trevor Noah por "dinerales" tras los polémicos comentarios del comediante sobre el caso Jeffrey Epstein.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

La política y el entretenimiento han colisionado en una espiral de acusaciones legales y boicots que tienen como protagonistas al presidente Donald Trump**, al comediante Trevor Noah y a la estrella global Bad Bunny.
A solo ocho días de que el puertorriqueño se suba al escenario del Super Bowl LX, desde la Casa Blanca se han intensificado las críticas contra la industria del espectáculo, marcando una brecha cultural sin precedentes.
Trump contra los Grammy y Trevor Noah
El presidente Trump no tardó en utilizar su red social, Truth Social, para descargar su ira contra la 68ª edición de los Premios Grammy. El mandatario calificó la ceremonia como "lo PEOR, prácticamente imposible de ver" y dirigió sus ataques hacia el presentador, Trevor Noah.
La molestia de Trump radica en un monólogo de Noah en el que sugirió, en tono de broma, que ante la falta de la isla de Jeffrey Epstein, el mandatario buscaba "una nueva isla para quedar con Bill Clinton", aludiendo a Groenlandia, por lo que Trump negó categóricamente haber estado cerca de la isla de Epstein y amenazó con acciones legales:
"Parece que voy a enviar a mis abogados a demandar a este pobre, patético, sin talento y tonto MC, y a demandarlo por un dineral. ¡Prepárate, Noah, voy a divertirme contigo!", sentenció el presidente.

Este cruce ocurre en un contexto delicado, luego de que el Departamento de Justicia publicara tres millones de documentos sobre el caso Epstein, lo que ha reavivado el escrutinio sobre las figuras públicas mencionadas en los archivos.
Bad Bunny contra "ICE"
Durante los Grammy, el boricua no solo ganó el premio a Mejor Álbum de Música Urbana, sino que utilizó el micrófono para protestar contra las políticas migratorias del ICE, calificándolas de "inhumanas". Esta postura le valió el apoyo de figuras como Lady Gaga, que afirmó estar orgullosa de líderes que "hablan por lo que es verdad y correcto".
Sin embargo, para la administración Trump, la injerencia política del artista es inaceptable. En 2025, el presidente calificó como “ridícula” la decisión de que Bad Bunny encabece el show de medio tiempo del Super Bowl el domingo 8 de febrero de 2026.
Por su parte, Corey Lewandowski, exjefe de campaña de Trump, lanzó una advertencia directa: "No hay refugio seguro para ilegales... ni en el Super Bowl ni en ningún otro lugar", sugiriendo que agentes de inmigración podrían estar presentes en el evento.
La NFL cierra filas ante la presión política
A pesar de una petición en Change.org que superó las 60,000 firmas para reemplazar a Bad Bunny por el cantante de country George Strait, la NFL mantuvo su posición. El comisionado Roger Goodell reafirmó su confianza en el talento del reguetonero, asegurando que su elección fue "cuidadosamente evaluada".
"Él entiende la plataforma en la que está y será un momento de unidad", declaró Goodell, minimizando las críticas que tildan el show de "acto político".
En defensa del artista, Shakira recordó que Bad Bunny representa la importancia global de la música en español y que este es "el momento perfecto" para su actuación.
Con la nación dividida y un presidente amenazando con demandas, el Super Bowl LX se perfila no solo como un evento deportivo, sino como el escenario de una batalla cultural que definirá el clima político de 2026.


