La expresión musical afrocartagenera conocida como champeta, podría convertirse en patrimonio inmaterial de la humanidad, de llegar a feliz término un proceso que el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (Ipcc) viene encauzando en ese sentido.

Así lo dio a conocer la directora de ese organismo distrital, Nacira Ayos Figueroa, quien explicó que el proceso que ella encabeza busca, en primera instancia, que la champeta sea nombrada patrimonio inmaterial del Distrito, luego de la Nación y finalmente de la humanidad.

Ayos Figueroa, indicó que la idea surgió de una investigación llamada “Etimología de la champeta”, que, hace 17 años, emprendió  “Rostro”, una organización defensora de los derechos humanos que se percató de que la champeta no sólo es un género musical sino también una manifestación socio-cultural utilizada por la gente de Cartagena y el Caribe colombiano como una estrategia de visibilización y de reivindicación de derechos.

La funcionaria anotó que, con base en la citada investigación, creó, al interior de su despacho, un comité investigativo, integrado por sociólogos, para comenzar a crear “La política pública de la champeta”, con el fin de lograr que se reconozca a la champeta desde la institucionalidad.

“Con esa política pública –dijo– se puede conseguir que las autoridades distritales en todos sus proyectos tengan en cuenta a la champeta, no sólo como música sino también como una identidad, un modo de vida y una forma de ser”.

Agregó que en este momento su despacho adelanta los trámites que le permitan nombrar a la champeta como patrimonio distrital, para luego conseguir que el Ministerio de la Cultura la nombre patrimonio nacional y, por último, hacer que la Unesco la convierta en patrimonio inmaterial de la humanidad.

En cuanto a la significación de una declaratoria como esta en la vida de las personas que comparten la cultura de la champeta, señaló que el primer beneficio consiste en que la quitaría a esa palabra la connotación despectiva que siempre ha tenido.

“Desde los años 80 siempre se han usado las palabras ‘champeta’ y ‘champetudo’ de una manera denigrante, ofensiva, pero la declaratoria de patrimonio contiene una cantidad de beneficios que harían que la gente se sienta orgullosa de pertenecer a esa cultura”, afirmó.

La dignificación de la champeta, mediante la política pública y la declaratoria de patrimonio,  obligará a que todos los eventos públicos incluyan esa expresión musical.

Asimismo, sería obligatorio que los intérpretes de champeta sean los escogidos para realizar campañas a favor de los derechos humanos y la convivencia ciudadana.

Mediante esa política eventos como el Festival de Cine, el Hay Festival o el Reinado de Belleza, entre otros, tendrían que incluir en sus programaciones a los grupos de champeta.

Se podrán crear academias para impartir cátedras  gratuitas para propios y foráneos sobre la cultura champetuda.

Ayos reconoció que mucho antes de que se tuviera en cuenta a la champeta para musicalizar campañas en pro de los derechos humanos y la convivencia, los cantantes y compositores de esa manifestación ya componían y grababan canciones con esas temáticas.

De hecho, en días pasados el Ipcc y la Red Juvenil Memoria y Paz condecoraron al cantante palenquero Melchor Pérez por su canción “El desplazado”, que fue grabada hace varios años, “pero que es un aporte a la memoria histórica de las víctimas del conflicto armado social y político de Colombia”.

Por último, hizo saber que la declaratoria permitiría revisar, desde la institucionalidad, la problemática del picó, “pero no para eliminarlo sino para enriquecerlo y lograr que siga contribuyendo al fortalecimiento de la champeta sin convertirse en una molestia”. Fuente: eluniversal.com.co

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